Tabárez no entendió

Escrito el 19 jun 2012 - 3:29pm por Nano Invernizzi

Diego, rodeado de sus compañeros, besa el último trofeo logrado por los uruguayos. ¿Cómo vamos a cometer el error histórico de privarnos de la presencia en los Juegos Olímpicos del gran abanderado del deporte uruguayo de los últimos 50 años?

Luego de conocidas las citaciones para el plantel de la Selección Uruguaya de fútbol Olímpica que nos representará en Londres 2012 (Fernando Muslera, Edinson Cavani, Luis Suárez y “el Cacha” Arévalo Ríos, de estos 4 irán 3) no nos queda más remedio de afirmar que el Maestro Oscar Washington Tabárez no entendió.

¿Qué es lo que no entendió?” se preguntarán los amigos lectores.

No entendió, a mi parecer, que el espíritu olímpico es otra cosa, no se trata de tener un criterio estrictamente deportivo, es una ocasión en la que más bien se debe considerar y e intentar destacar, entre otras cosas, la imagen del país y del deporte uruguayo.

Sin entrar a analizar por qué tal o cual jugador debería o no ir a los Juegos, la intención de esta columna es reclamar por la no citación de Diego Forlán.

Diego es sin dudas la imagen y el gran referente de una generación que, gracias no solamente a los jugadores, ha logrado llevar a La Celeste a un espectacular 4º puesto en un Mundial, obtener nuestra 15ª Copa América, lograr llegar al 2º lugar del Ranking de la FIFA (o sea, la FIFA considera que somos la 2ª mejor selección del mundo, a ver si se entiende) y sobre todo, que nuestra querida “Celeste” sea hoy respetada por todos en el mundo entero (prensa incluida), y no solo por el aspecto deportivo sino también (y esto es muy importante) por su comportamiento y actitud positiva dentro y fuera de la cancha.

Diego es, actualmente, el mejor jugador del mundo en Copas Mundiales, y lo va a seguir siendo hasta que una vez finalizado el Mundial Brasil 2014 se decida quien será el nuevo Balón de Oro.

Diego es, además, el mayor goleador de la historia de la Selección Uruguaya y si bien muchos sesudos y agoreros periodistas dicen que seguramente será superado en poco tiempo por otro, los goles hay que hacerlos y no se cuentan hasta que la pelota está adentro y el juez señala la mitad de la cancha. Hoy por hoy el capocannoniere (dirían los tanos) histórico de la Selección Uruguaya es él.

Por estas razones, además de la de ser considerado un ejemplo dentro y fuera de la cancha (es Embajador de UNICEF, entre otras cosas) y ser un símbolo de la Selección desde hace 10 años, es por lo que Diego Forlán debería haber sido citado.

Si bien el tema deportivo hay que tenerlo en cuenta, por supuesto, tampoco estamos hablando de llevar en el plantel olímpico a un jugador casi retirado que está pesando 120 quilos. Diego no ha jugado últimamente y puede estar sintiendo la falta de actividad, pero está muy vigente y alternando en el primer nivel de Europa, por lo que no hay que ser injustos y tan ingratos como para olvidarnos de todo lo que le dio Diego a la Selección Uruguaya y a nosotros, los hinchas. Mis hijos y los hijos de la mayoría de los uruguayos, cambiaron las camisetas de otros clubes y selecciones del mundo por la de Uruguay, y Diego, créanme, es el principal responsable de ese maravilloso hecho.

El Maestro demostró que le erró en la convocatoria, está equivocado de verdad, no entendió lo que es el espíritu olímpico, y por eso el deporte uruguayo se pierde la gran oportunidad de ser representado en una Olimpíada por el mejor deportista uruguayo (con todo lo que abarca la palabra “deportista”) de los últimos 50 años (por no decir de la Historia).

Los ingleses sí entienden, por eso citan a David Beckham, quien sí está prácticamente retirado, no pertenece más a la Selección Inglesa y no le llega a los talones a Diego en ningún aspecto.

Estamos a tiempo de revertir esta bárbara injusticia Maestro, usted es una persona inteligente y sensata, el Tato López no se pudo haber equivocado tanto, vamo arriba.