Marcel Daset, El Opinólogo / ¿¡Pero quiéeen sos?!: “No me enfoquen, soy Pampita”

Escrito el 5 dic 2016 - 7:11pm por Marcel Daset
Daset 120

Por Marcel Daset

Si algo que sí me asombró en la TV de este 2016 es que la modelo devenida en actriz y bailarina Carolina “Pampita” Ardohain haya sido convocada (otra vez) como jurado para el “Bailando 2016” dentro de “ShowMatch”.

Que hace lo posible, y lo logra, para que todos hablen de ella, ahí sí que no hay discusión. Que sea una modelo top, nadie lo discute, pero en definitiva no tiene Pampita el peso para ser jurado porque si la mirás con lupa, sigue siendo un cuatro de copas. Su eterna guerra con Nicole Neumann, su archienemiga, a la que integraron al certamen para “enfrentarla” a la jurado mencionada, saltó inevitablemente, y ambas se han dicho lo que tenían atragantadas desde hace veinte años atrás cuando se peleaban en la “guerra de las modelos top”. No me pongo de lado de Nicole, porque creo que las dos son muñecas bravas, pero salta a la vista ese manto de mala energía, de ojos y mirada de víbora venenosa que tiene la morocha.

Pampita Showmatch

Foto: Ideas del Sur.

Pampita se jactó galas atrás, frente a Neumann, que ella sí traspasaba la pantalla, a lo que la rubia le habló del ego que tiene la ex de Vicuña. Pampita cree, sin duda, que es el ombligo del mundo. Cada vez que puntuó a Nicole, incluso cuando le dio buenas devoluciones por el baile, se le nota en la cara esa oscuridad ante el brillo innegable de Nicole. Mirada oscura de Pampita. Mirada transparente y clara de Nicole, y no necesariamente por sus ojos clarísimos.

Hay cosas que sí traspasan la pantalla. Pese a que la Neumann tampoco se queda callada aunque muchas veces se mordió la lengua para poner un paño de agua fría a la tensa situación entre ambas en el vivo del certamen de baile, la mujer de Cubero es más auténtica, más creíble, más real.

Claro, la mona por más que se vista de seda. Pampita jurado. ¿Con qué necesidad? La enfrentó hasta la querídísima Lizy Tagliani en la pista y Pampita la ninguneó sin contestarle. Enseguida pasó algo insólito: ¡la actual pareja de Pico Mónaco enfrentó al propio Tinelli, entre lágrimas y llantos! Eso sucedió en la gala de este lunes 28 de noviembre, y la verdad, que eso me dejó mudo. Aunque reaccioné, miré con mi ojo clínico y vi a una Pampita desesperada que ya no sabe qué hacer para que toda la prensa hable de ella y luego dice que todos hacen cola para colgarse de su fama y nombre. Como hace meses atrás, que abandonó en el vivo su silla de jurado aunque luego volvió. Pampita no es víctima. Pampita es viva. Se hace la viva y la víctima (aunque nadie le cree) para pasarla bien. Lágrimas de cocodrilo y mirada de culebra envenenada. Es la misma Pampita que años atrás se separa de Martín Barrantes y “escupiera” a la prensa que la seguía por esa polémica y escandalosa separación, la misma prensa que busca ahora de forma desesperada.

Pampita, a los gritos, sorprendió a Marcelo Tinelli y a todos, llorando le dijo que ella no estaba en el programa para que la bardeen y que venía a trabajar como jurado, y hasta se quejó de que no la enfoquen todo el tiempo. “No me enfoquen, soy Pampita”, debería de ser la frase que se ponga de moda ahora para enterrar aquella, “no me peguen, soy Giordano”.  Se queja de que la enfoquen, y sino querés que te enfoquen, querida, ¿para qué carajos trabajás en un programa de TV donde obviamente hay cámaras y salís al aire? ¿O recién te enterás que hay cámaras que te filman y que salís al aire todas las noches en “ShowMatch”? Deberías de arrancar para las ocho horas como cajera de un supermercado: ahí hay cámaras de seguridad pero no salís en vivo, ¡quedate tranquila! “¿Cuántos minutos llevan con la cámara en mi cara?  Soy de carne y hueso, ¡qué se piensan!, ¡sigan con el programa!”, se quejó Pampita ante Tinelli, que muy anonadado, trató de calmar a la fiera.

A esta altura y al cierre de esta nota (martes 29 a la tarde), yo apostaría que Pampita abandonaría el certamen, o Tinelli debería de echarla, o que de aquí a los pocos programas que quedan, que firme un nuevo contrato donde se especifique cuántos minutos acepta ella que la enfoquen. Es de no creer. ¡Encima que tiene pantalla y la enfocan! ¡Encima que le dieron un lugar que no merece! Muy bien estuvo Lizy Tagliani con lo que le dijo. Pampita solo contestó encogiendo el hombro o hablando con esa mirada de víbora. ¿Quién sos, Pampita?, ¿qué te hicieron creer que sos? Abandoná ese lugar y pongan a Graciela Alfano que se extraña y mucho y esa sí que tiene carrera pero que no se cree lo que no es ¡y seguro que no se va a enojar si la enfocan mucho tiempo al aire! Y después Pampita dice que traspasa la pantalla. Sí, tiene razón, la mala energía, por más que la pantalla sea fría, se traspasa. Consejo y conclusión: saquenlá de una patada de la silla del “Bailando” y que vaya a llorar al motorhome, ¿se entendió, no?

Nota: Lo escrito en esta columna es responsabilidad del Autor y sus opiniones no necesariamente tienen que ser compartidas por URUSHOW.

MARAMA_REDES_facebook-posteo 620