Marcel Daset, El Opinólogo / Mujeres famosas uruguayas que necesitan cambio de look

Escrito el 9 nov 2016 - 8:21pm por Marcel Daset
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Por Marcel Daset

Estaba haciendo zapping, y entre los programas “enlatados” que nos invaden, vi a propósito algunos ciclos uruguayos, y me llamó la atención algo una vez más: que los “famosos” (famosas en este caso) uruguayos (as) no se reciclan. No se reciclan los programas ni en sus contenidos, pero aquí haré hincapié en los look.

Una de abanderadas, muy buena en lo que hace, hay que destacar, es sin duda la comunicadora María Inés Obaldía. La de pelo “bicolor” (con ese mechón blanco natural), desde décadas atrás, desde que miraba por el colorido “Caleidoscopio”, mantiene un look muy “señorial” más allá de ser toda una dama. En su vestuario, siempre se mostró de más edad de la que tenía o tiene. Y ese pelo pide a gritos un cambio radical, un corte más moderno, un desflecado, porque el look Mafalda ya fue. Obaldía jamás se renovó, y encima hay que verla de mañana, de tarde y los fines de semana en la pantalla de Canal 10, siempre igual, como una momia embalsamada y haciendo fuerza para mostrarse “bien uruguaya”. Su público nunca va a ser juvenil, porque ya ese looquete antiguo salpica, contagia y “envejece” a los demás. Me hace acordar a la argentina Andrea del Boca, que siendo muy joven se vistió horrible (en muchas novelas la vestía su hermana vestuarista), y nunca pudo ser sexy, y peor desde la época de “Perla negra” desde que pasó del pelo rubio enrulado al rojo laciado. Pareció siempre lookeada por el enemigo.

Obaldía

Foto Web: Televisión Uruguay

Volvamos a María Inés: ¿no se la imaginan de castaño claro o pelirroja? Un pelirrojo le daría un poco más de vida a tanto eterno azabache. Vestirse más juvenil a pesar de que no tiene ni 30 ni 40 años, le ayudaría a dar una imagen de “mujer fatal” pese a no estar favorecida con curvas peligrosas. Pero tiene un lindo rostro, unos kilos de menos le vendrían bárbaros, pero aún está a tiempo de cambiar su imagen, y al cambiar la imagen, todos la verían de otra forma y no aburriría de mostrarse igual o más de lo mismo. “Como te ven, te tratan”, dice Mirtha Legrand. “Y si te ven igual, te hacen zapping”, le agregaría yo.

Porque los artistas o figuras de la televisión son muchas veces ejemplos a seguir. El público los quiere ver siempre jóvenes y divinos. Miren nomás a dos de las jurados del “Bailando 2016”: Moria Casán (70) luce sus novedosas pelucas y siempre, pese a no ser flaquita, se muestra infartante. Solita Silveyra (64) opta dos por tres a pelucas rubias que se compró en el exterior, aunque últimamente parece lucir su cabellera natural. Sin embargo, ambas, que son más grandes en edad que Obaldía (57 años), hacen suspirar hasta los jóvenes de 20 años. Se puede ser sexy a los 63 como Graciela Alfano o a los 76 como Nacha Guevara, genética y dietas y cirugías mediante. Las argentinas se animan más, pero aquí no corremos con la misma suerte. Si algunas jóvenes famosas uruguayas, algunas de ellas, no se preocupan o no se animan por mostrarse siempre divinas y distintas, no esperemos nada de las que tienen años y años en nuestras pantallas.

Dejemos de lado a las charrúas que marcan estilo, glamour y presencia: Soledad Ortega, Claudia Fernández, Victoria Zangaro, Gianinna Silva, Flavia Pintos. Recémosle a San Glamour que haga el milagro en convertir en diosas a Manuela Da Silveira, Francis Andreu (imposible), Emilia Díaz, Silvia Novarese, Luciana Acuña, entre otras. De todas formas, la mayoría de las famosas uruguayas, más que nada las que aparecen en pantalla, lucen bien y otras van por el camino de la querida Obaldía. Muchas de las que hacen teatro y no son famosas en TV, a cara lavada asustan. No hay que olvidar que el medio, sea TV o teatro, o la música, pide glamour y no mera frivolidad, es parte del laburo; son las reglas del juego.

Nota: Lo escrito en esta columna es responsabilidad del Autor y sus opiniones no necesariamente tienen que ser compartidas por URUSHOW.

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