LUIS VENTURA: “CALAMARO, OTRA VEZ CALAMITOSO”

Escrito el 18 ago 2012 - 1:22pm por Luis Ventura

Un grosero empedernido que ha insultado a los uruguayos más de una vez

Como siempre, dispara, fusila, hiere y después se esconde tras las disculpas. Una buena fuga para no asumir lo que provoca.

¡Qué fácil es tirar la piedra y esconder la mano! Una vez pidió perdón, porque un estallido, un exabrupto, lo tiene cualquiera.

Pero cuando eso se pone como escudo para agredir sin hacerse cargo de las consecuencias, empezamos a comprobar que es un mecanismo de ofensa gratuito, de ataque antojadizo y de escape evasivo para poder sacar de adentro los malos instintos que también puede llevar en su espíritu o en su alma un cantante popular como Andrés Calamaro.

Un poeta de vanguardia que se permite en sus canciones meter temas como la droga, la adicción, la cocaína. la marihuana, pero alegremente, sin medir la factura. Total, después se piden disculpas, aunque no se sientan, aunque nadie le pida explicaciones o que rinda cuentas.

Ese es el mecanismo reincidente de un infiel que vuelve a la escena de la agresión, con cosas aberrantes como la discriminación, la enfermedad, la tragedia en el prójimo…

Es el mismo Calamaro que después imagina y escribe temas como “Flaca”, “Mi enfermedad”, “El salmón”, “Media Verónica” y “Sin documentos”, de un mensaje de hondo contenido emocional, para después salir a enfrentar rumores que lo daban en crisis con su novia Micaela Breque, deseando a periodistas enfermedades oncológicas, muertes por asfixia, tratamientos de quimioterapia y discriminaciones por colores de pieles. Uno de los destinatarios fui yo y también mi familia.

¡Ese es el Andrés Calamaro que después pide, y hasta implora que no le claven los puñales!

Aunque quienes lo protegen traten de esconder, de borrar las barbaridades que bestialmente escribe en Twitter. El lugar ideal para sus malos pensamientos y horrendos sentimientos, porque ahí no se mira a la cara, ahí se ofende casi desde la impunidad, total después llegan las disculpas o el cierre de la cuenta twittera.

Porque Calamaro, el mismo que te invita a fumarte un porrito, se sinceró por esa vía que asesinó a un drogón de su palo en España. ¡Alegremente se jacta de haber asesinado a otro flaco! Es el mismo que promueve un concierto en Uruguay para ganar dinero, que agota en sus recitales y termina ofendiendo a todos los uruguayos con los insultos más bajos. Ataca a los mismos que le dieron y siguen dando qué comer.

Es hora de que empecemos a mostrar a ese Calamaro que le metió los cuernos públicos y vergonzantes a la madre de su hija, a la mujer con la que se casó y que hoy lo está demandando por millones de pesos y reclamos: Julieta Cardinale.

Ella se enteró por los diarios de su infidelidad con la novia que hoy lo acompaña y con la que sortea tormenta tras tormenta, para poder sobrevivir en esta relación que nació impura en Santiago de Chile.

Por eso digo, desde qué lugar Andrés Calamaro habla de “mi enfermedad” cuando la única y patología es la suya.

Habría que repasar para adentro la responsabilidad de cada uno, ¿no? Mucho talento para la música poca dignidad para la vida. (SÁBADO SHOW)