Las cirugías de ayer, las pesadillas de hoy

Escrito el 17 ago 2014 - 10:44am por Luis Ventura

Silvina Luna

Por: Luis Ventura

Es mejor prevenir que curar. Un refrán que nace de los mismos médicos y de la rutinaria sabiduría popular que la gente incorpora a través del tiempo desde lo verbal, pero que después no logra aplicar a su vida personal y cotidiana.

Los últimos acontecimientos ocurridos con la modelo Silvina Luna que fue internada en estado delicado por la derivación de una vieja intervención estética en la cola, demuestran que muchas mujeres empiezan a arrepentirse de prácticas, tratamientos y operaciones de belleza que se han realizado y que les dejó consecuencias nefastas en su propio organismo. Lo que Natura non da, Salamanca non presta…

Cuando uno recorre la silueta y el cuerpo de Silvina Luna no quedan dudas de su hermosura, pero evidentemente, sobre la que ella misma se sintió insegura y de allí su búsqueda de corregir con el bisturí y en un quirófano lo que a ella no la convencía de su físico ¡Y ahí el problema!

Un retoque por aquí, un cortesito por allá, un pinchazo que rellene, una anestesia que duerma, una prótesis que revista… Los cirujanos trabajan, emparchan, corrigen y los cuerpos empiezan a cambiar, pero sus funcionamientos internos también. Y el organismo es de uno y lo que se siente del pellejo para adentro es intransferible. Aunque después te lo quieran embellecer con palabras.

En este caso, Silvina Luna denunció la utilización de sustancias tóxicas, algo que su cirujano luego desmintió, pero es lo mismo que le ocurrió a Verónica Ojeda que estuvo meses sin mostrarse públicamente después de sus intervenciones estéticas. Lo mismo que Virginia Gallardo y tantas otras…

Recuerdo a Raquel Mancini desaparecida de los medios durante meses, a la mismísima Susana Giménez que hay partes de su cuerpo que hoy prefiere no mostrar más y solo fotografía liviana de ropa cuando hay Photoshop, a Adriana Brodsky con sus complicaciones de rinoplastias reiteradas. Y si nos remitimos al presente, Vicky Xipolitakis señala de delincuente a los últimos cirujanos que pasaron por su cuerpo, y los denunciará en la justicia.

Por eso a vos, que alguna vez lo pensaste o te lo propusieron, antes de decidir una intervención, una cirugía estética, plástica o de reparación hay que estar muy seguros del paso que se va a dar de y la responsabilidad del médico o profesional que la realizará. Que todo no termine en un discurso muy convincente de la operación, sino que haya habilitaciones de quirófanos, títulos y matrículas para poder utilizar un bisturí y en lugares que permitan confiar del paso que se tenga que dar ante una intervención que nos invadirá ese organismo en el que vivimos todos los días, y que si lo dañan, tendremos que seguir instalados en el mismo lugar.

No lo olvides, mejor es prevenir que curar. Y si no preguntale a Silvina Luna que ya no puede volver para atrás lo que ella cambiaría de sus decisiones pasadas. (SÁBADO SHOW)