El peso enorme de los herederos de la fama

Escrito el 4 ene 2014 - 11:50am por Luis Ventura
Moria y Sofía

Sofía Gala y Moria

Por: Luis Ventura

Una comunidad está naciendo en el mundo de la fama.

Hablo de los hijos de los famosos que no siempre pueden elegir con independencia los destinos de sus vidas. No son pocos los casos y quizá los más notorios de los últimos tiempos hayan sido los casos de Sofía Gala Castiglione que en una refriega verbal con su rutilante madre, Moria Casán, afloró todo un debate de quién tenía la razón y cuáles habían sido los desbordes de una y otra para finalmente caer en una reconciliación tan grande o mayor a la planteada. También pasó con Federico, el hijo de Carmen Barbieri y Santiago Bal que debió lidiar con todo el escándalo de la separación de sus padres, le ocurre a cada rato a Dalma y Giannina, las hijas de Diego Maradona que no dejan de estar en las tapas y titulares de todo el mundo ¡Qué mochila!

Los medios y mucha gente ve en estos jóvenes una manera más lineal y directa de acercarse a sus padres, incluso hasta un artilugio para cuestionar, evaluar y hasta sentenciar en ellos lo que a algunos les gustaría hacer con sus célebres progenitores y no se animan. Por más que ellos, los chicos de notorios, hayan nacido en cunas de éxito y fama, la realidad es que son gente joven que empieza a orientar sus vidas que no necesariamente deben estar vinculadas a las decisiones de sus padres. Entonces a estos chicos se les pregunta como si fueran ellos los verdaderos responsables de lo que hacen primero ellos mismos pero también y fundamentalmente sus padres.

Me pasa a mí con mis hijos Facundo y Nahuel que siguen carreras de comunicaciones en distintas áreas, y a mí hasta me fastidia y preocupa tener que estar diciéndoles todo el tiempo que se cuiden con las redes sociales, que no suban cualquier expresión y digan lo que les sale de primera intención, porque hay mucho agazapado esperando y mucho carancho expectante de un resbalón o mal movimiento para entrarles a esos mismos jóvenes que frescos y sin especulaciones pretenden mostrarse tal cual son.

De una u otra manera, estos jóvenes herederos de la fama pueden llegar a aprovechar con trabajos y gentilezas lo que generan sus padres, pero también es cierto que a ellos le reclamarán más, el doble, triple de lo que hagan.

Deberán pagar la propia y la de sus padres. Les gusto o no, será la ley de juego y si no lo saben deberán aprenderlo porque no se lo perdonarán. Ahí anda Nicolás Francella, el hijo de Guillermo teniendo que responder si superará la carrera de su padre cuando ni siquiera sabe qué pasará con su vida.

La vemos a Bárbara siguiendo el derrotero de su mediática madre Nazarena Vélez, debiendo incluso tener que salir a responder por polémicas que explotó su progenitora y que la llevaron a enfrentarse a Flavia Palmiero. Y en esa lista habría que agregar a Thiago Batistuta, a Johny Viale, Juanita y Nacho Viale, Juanita Repetto y tantos otros chicos que su mayor pecado fue nacer en cuna de famosos. Ojalá pudieran valorar solamente sus méritos sin otro peso. (SÁBADO SHOW)