Bochornoso comienzo del concierto de Al Di Meola en Montevideo

Escrito el 3 oct 2013 - 10:29am por Urushow
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No fue a la prueba de sonido y pagó las consecuencias

Uno de los conciertos más importantes del año en Montevideo se vio empañado por las deficiencias técnicas que sacaron de quicio a su protagonista, informó EL PAÍS. “Esto puede pasar en Bolivia, pero no acá“, ironizó Al Di Meola en el Auditorio “Adela Reta”.

El grupo telonero, con Gabriel Estrada en el liderazgo, realizó su actuación en hora y libre de contratiempos. Pero una vez que se retiró de escena algo olía mal. Un técnico del afamado guitarrista comenzó a probar sonido, mientras los utileros retiraban los instrumentos de la banda soporte. El tiempo comenzó a correr y el público a ponerse inquieto. Eran casi las 22 horas y ni rastros de Al Di Meola, quien había llegado al teatro a las 21:15 hs., desobedeciendo lo pautado de antemano con la producción local: presentarse a las 20:30.

El responsable del concierto, Rafael Fernández, explicó a EL PAÍS que el artista no asistió a la prueba de sonido y que dejó la responsabilidad en manos de su ingeniero, algo que, quienes están habituados a los escenarios saben que es insuficiente o que conlleva riesgos innecesarios.

Cuando Al Di Meola se encontró con su instrumento frente a las dos mil personas que lo esperaban en el SODRE, paró la música de inmediato y exigió que se solucionaran las deficiencias técnicas. Se quejó en inglés del volumen de su guitarra, pidió que apagaran el monitor de retorno que tenía a sus pies, luego advirtió que algunos micrófonos no funcionaban, entonces anunció que necesitaban cinco minutos para realizar ajustes y se retiró molesto.

Esto sucedió tres veces. Y cuando parecía empezar el concierto nuevamente encontraba la falla. Al Di Meola llegó incluso a tratar con agresividad verbal a quienes intentaban asistirlo y en un acto de desesperación desenchufó él mismo su monitor y lo cargó hasta afuera del palco. Una imagen surrealista a cargo de la prestigiosa visita que de pronto se largó a ironizar: “esto podría pasar en Bolivia, pero no en Montevideo“. Y recordó que una vez tuvo un inconveniente similar en Estados Unidos: “entonces pensé: esto puede ocurrirme en Argentina, ¡pero no en Nueva York!“. El guitarrista bromeó con que le iría mejor esa noche contando chistes y volvió a disculparse. “¡Por algo siempre pido que todo esté debidamente chequeado! ¡Para no pasar situaciones vergonzosas!“, dijo ya en el segundo intento.

Cuando por fin sintió que estaba todo en orden para arrancar, chequeó el funcionamiento de los micrófonos uno por uno, se persignó, miró hacia arriba y expresó: “¡Jesus Christ!“. Minutos antes ni siquiera había podido hacerse entender con una traductora que apareció para intentar explicar lo ocurrido, porque seguramente por los nervios, la mujer seguía hablando en inglés cuando el artista le pedía que se dirigiera al público en español.

Lamentablemente tuvimos un problema con la mesa de monitores que ya fue subsanado“, remató una voz masculina.

Di Meola comenzó (de verdad) el espectáculo a las 22:20 horas, dejando atrás la posibilidad de abandonar el teatro, y hasta cerca de la medianoche no se despegó de su instrumento ni profirió ninguna otra súplica al cielo. Sin embargo su acordeonista y el encargado de la segunda guitarra todo el tiempo estuvieron dando indicaciones gestuales al sonidista.

El Auditorio Nacional “Adela Reta” emitió un comunicado ayer al mediodía deslindándose de responsabilidades por lo ocurrido en la antesala: “El retraso en el comienzo del concierto, el martes 1° de octubre, se produjo por problemas técnicos de sonido de responsabilidad íntegra de los productores del espectáculo. Los ajustes necesarios no pudieron realizarse a tiempo porque el artista no se presentó a la prueba de sonido“.

El productor del show en diálogo con EL PAÍS dio su versión de los hechos: “La equipación de sonido no presentaba ningún inconveniente, todo estuvo en tiempo y forma, la banda probó sonido a la hora estipulada. El artista nacional no tuvo inconvenientes durante el show. El Sr. Al Di Meola no hizo prueba y llegó directo al Auditorio a las 21:15. Nosotros no ordenamos al artista, eso es un resorte único de él, de su profesionalidad. Para terminar, el guitarrista luego le preguntó al telonero cómo hizo para no tener problemas y la banda le respondió que, simplemente, hizo prueba de sonido. Nuestra empresa se hace cargo de sus responsabilidades, de darle al músico todo lo que solicita, luego su actuación ya es personal”.

Al finalizar su virtuoso espectáculo, el estadounidense se despidió con amabilidad, esperando regresar muy pronto “en mejores condiciones”.

A pesar del nerviosismo que provocó el retraso del espectáculo, el público disfrutó del tributo a THE BEATLES y lo despidió de pie.

Al Di Meola, sobre el final, ya más sonriente, agradeció a los presentes porque en ese ida y vuelta se sintió comprendido, a pesar de los inconvenientes técnicos. (EL PAÍS)